jueves, 24 de septiembre de 2015

Liviana

LOS PALOS DEL CANTE  -37-

LIVIANA

La Liviana es un cante del que todos los estudiosos dicen que ofrece una teoría por su nombre y otra por su probable origen ya que se le llama liviano al asno que va delante en la punta dirigiendo la recua por lo que dicen que es un cante que proviene de una toná propia de los arrieros, haciendo referencias sus abundantes letras que le aluden.

                                                 "¿De quién son esos machos
                                                     con tanta sea?
                                                    Son de Pedro Lacambra.
                                                    Va pa Gilena."


                 

Otra opinión sobre el origen de este palo flamenco es el de identificar la palabra liviana con liviano o suave por lo que se trataría de una especie de siguiriya de alivio, suave como para aliviarse el cantaor.

El gran flamencólogo Ricardo Molina habla de la procedencia gitana de este cante dando tres tipos de liviana, dos con aproximación a la serrana y la interpreta con maestría Pepe el de la Matrona y una, la más difícil y quizá la más antigua, que la emparenta con una antigua toná de la que toma el nombre y que se cantaba desde la época de tío Luis el de la Juliana o el Fillo y que es la Toná-liviana o toná y liviana que tan genialmente ha recopilado e interpretado Antonio Mairena, verdadero y casi único impulsor  de este cante con peligro de extinción.

 La Liviana que corresponde a las teorías que interpreta Pepe el de la Matrona suelen cantarse a modo de " salía" (se denomina salir por Liviana y suelen cantarse para acompañar en su salida a la Serrana, con la que está tremendamente emparentada) mientras que la Toná y Liviana, teoría que según Caballero Bonall corresponde a una antigua y difícil de demostrar forma compuesta, se canta en solitario ya que el cante en sí lleva la toná como macho de la propia Liviana y a ésta como introducción de la toná.

La métrica de la Liviana es de cuatro versos: de siete (heptasílabo) y en blanco el primero y el tercero, pentasílabo y con la rima asonante el segundo y el cuarto.
                                                      
                                                       "Por esa "vereíta"
                                                         en que mal hora
                                                         tuvimos que encontrarnos
                                                         los dos a sola."

Cantaores antiguos que interpretaran con grandeza la Liviana encontramos desde Tío Luis el de la Juliana hasta Pepe el de la Matrona, pasando por el Fillo, Silverio, Juan Talega, hasta llegar a Antonio Mairena, impulsor de éste como de tantos otros cantes antiguos y en decadencia.

María Borrico, si bien no interpretaba (que se pueda demostrar) la Liviana, sí ha dejado un tercio por siguiriya que sirve de macho a varios estilos de Liviana, dándole a ésta aún más grandeza si cabe.

Actualmente encontramos a varios importantes cantaores que contemplan en su discografía y repertorio estilos de livianas bien por la modalidad del Matrona bien por la de Antonio Mairena, destacando Meneses, Fosforito, Curro Malena, El Cabrero.
Teniendo en cuenta que este cante apenas se escuchaba y todavía le amenaza el peligro de extinción, lleva más de veinte años la peña flamenca de Puerto Real, denominada Peña Canalejas de Puerto Real, organizando un concurso de Cantes por Livianas, por donde están pasando infinidad de aficionados y algún que otro profesional, poniéndole así un modesto pero importante grano de arena para la conservación de este importante palo flamenco.
                                               A la orilla de un río
                                               yo me voy solo
                                               y aumento la corriente
                                               con lo que lloro.

                                               Más que Jesús en el Huerto
                                               yo estoy penando
                                               y estas son las ganancias
                                               que estoy sacando.

                                               Camino Cazariche,
                                               Venta Bravaero,
                                               allí mataron a Bastián Bochoco
                                               cuatro bandoleros.





jueves, 17 de septiembre de 2015

Entrega nº 151

 La Levantica

Su creación durante el siglo XIX puede deberse, aunque no hay pruebas documentales de ello, a Pedro el Morato: juglar, trovero, tartanero, tratante, verdulero y artífice de otros cantes mineros, que personificaba perfectamente al típico cantaor de aquellos tiempos: pluriempleados, unas veces pagados por sus cantes y las más de ellas estimulados por una simple copa de cazalla, desgranaban y desahogaban sus penas y alegrías deambulando por donde hubiera gentes dispuestos a escucharlos. Ya lo dice Pepe de la Matrona en una de sus tarantas de origen popular:

                                               Me llaman Pedro el Morato 
                                               y soy natural de Vera.
 
                                                Con mi guitarrico en la mano
 
                                               vaya tela y venga tela
 
                                               ¡vaya telica de verano!


Además del mencionado Pedro el Morato, se conocen también como iniciadores de este palo flamenco a los conocidos Perico el Sopa o Chilares.

Muchos aficionados consideran a la levantica cante típico de los tartaneros,  uno de los más vibrante y quizás desconocidos de los cantes mineros, es un pues uno de los cantes también llamados de Levante y propio de los mineros quienes por la madrugada, realizaban camino del trabajo por lo que pasó a denominase como sus hermanos de la cuenca mineras murcianas como Cantes de madrugá.

Grandes artistas ha dominado este estilo entre los que encontramos a Juanito Valderrama, El Cojo de Málaga, Antonio Piñana, Camarón de la Isla o Encarnación Fernández y ¡cómo no! Antonio Grau Dauset “El Rojo el Apargatero” quien la denomina como la taranta propia de Cartagena.

En su estructura formal, la levantica, está compuesta de una estrofa de ocho sílabas, que sigue la de otros muchos fandangos: comienza con las últimas palabras del primer o segundo verso para formar el primer tercio melódico.

Musicalmente se distingue por los altibajos tonales, casi entrecortados, entre graves y agudos y la acentuación final de los tercios primero, segundo, cuarto y sexto; siendo los tercios tercero y quinto más alargados y melismáticos.




jueves, 10 de septiembre de 2015

Anda Jaleo, jaleo, ya se acabó .....

                                               JALEOS

Dentro de los cantes populares  andaluces que también   y "tan bien" se cultivan  en Extremadura, el Jaleo está considerado  como una palo flamenco primitivo y del que con el tiempo han derivado varios estilos de cantes y bailes, a los que muchos estudiosos denominan como cantes básicos de nuestro genuino arte.
el Jaleo al igual que otros muchos palos flamenco como el caso de los fandangos se realiza con la composición musical 3x4, aunque en este caso su viveza hace que nos recuerde los ritmos y compases del la bulería y de ahí que se diga que un primitivo Jaleo diera lugar a los primeros  tercios del cante por bulería.

En nuestro rico diccionario encontramos al vocablo Jaleo como: “Acción y efecto de jalear, cierto baile popular andaluz, tonada y coplas de este baile y también cuando se habla de una diversión bulliciosa y coloquialmente una pendencia, tumulto o alboroto.”

                                   Ay que merengue tiene ese dengue,
                                   ay que jaleo tiene el meneo,
                                    resuene el pandero resuene la gresca,
                                   y viva y reviva nuestra gitanesca,
                                   que es la sal de España y toda la tierra
                 
Volviendo a la teoría defendida por la mayoría de los flamencólogos además de la bulería, de los jaleos como estilos musical se tiene constancia durante el siglo XIX, cuando empiezan a calificarlos como cante “madre de soleares y cantiñas” y siempre hermanados con reuniones del mundo calé.
Nuestro inmortal poeta de Granada Federico García Lorca recopiló en su universal obra ejemplos de muchos estudios sobre todo el ambiente de la gitanería y como no en su “Anda Jaleo”, podemos ver la cercanía con el añejo:

                            Ande Jale
                                   ea paizano llegad,
                                   que aquí está la chaira,
                                   viva, viva Egipto,
                                   ea a bailar.

También en esa primitiva época aparecen concretamente en 1823 las conocidas Boleras del Jaleo ó 7 años más tarde el jaleo de los americanos en el ventorrillo de Isabel y los caleseros de Cádiz  y así gran cantidad de tipos o ejemplos variados de jaleos hasta que a partir de los cincuenta van apareciendo estilos como cantiñas, alegrías, soleares mientras que paralelamente y poco a poco  los genuinos jaleos caen en decadencia.

Su adaptación al baile deja patente y claro la influencia que ejerce sobre la soleá como se puede apreciar en los cafés cantantes de toda la geografía flamenca durante el siglo XIX, destacando sobre manera especial en la zona jerezana.

La estrofa de los jaleos es corta con tres versos o tercios, en concreto coincidiendo con una soleá corta, por otra parte los temas que se desarrollan en sus coplas suelen ser banales o jocosos, teoría que profundizan los defensores de  que las llamadas Chuflas gaditanas proviene de estos flamencos y primitivos Jaleos.










jueves, 3 de septiembre de 2015

Entrega nº 149

                                                 JABERA
    
Al igual que su hermana la rondeña es considerada como otro de los fandangos abandolaos aunque en este caso a pesar de ese mismo compás, se observa en la jabera ecos  de siguiriya y como dice Alfredo Arrebola los matices de la jaberas a diferencia de la dulzura de la malagueña, son graves, ásperos y duros, llevando todos sus tercios con soltura al cantaor. No obstante sus aires como puntualiza otro estudioso cual es Andrés Salom están más cerca de la malagueña  que del fandango, viéndose a través de la jabera parte del proceso por el que el fandango se hace malagueña.

                                                       "Si quieres que vaya a verte
                                                         échale al perro caena
                                                         que anteanoche me mordió
                                                         por ver tu cara morena".



La mayoría de los aficionados atribuyen el término jabera a la vieja leyenda  con cierto valor histórico de las dos hermanas del barrio de la Trinidad que al principio del siglo XIX solían vender en su puesto de habas la mercancía cantando y así el cante de las " haberas " se convertiría más tarde con la hache aspirada de los andaluces en jaberas, nombre de este tipo de cante.
                                                       Dos hermanas, dos mozuelas
                                                       del Barrio la Triniá
                                                       pregonaban por Jaberas
                                                       y desde entonces pa cá
                                                      las canta Málaga entera".

Al igual que sucede con la rondeña son cantes que generalmente se cultivan poco por lo que se hace aún más difícil su estudio, estando el Chato de Jerez y el Niño de Málaga entre sus más destacados propagadores.

                                         "Barrio de la Triniá
                                                     cuantos paseos me debes,
                                                    cuantas veces me ha tapao
                                                    la sombra de tus paredes.